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- ESPUÉNDOLAS- SAN JULIÁN DE ASPRILLA -(Cont.)- |
Al interior, lo primero que llama la atención es la existencia de una especie de diafragma a mitad de nave, formado por un argo gótico apuntado y muro de sillarejo (Imágenes 2 y 7). Es fruto de alguna de las reformas tardías, quizá por desplome de parte de la nave. A su través, se aprecia la cabecera plana y el medio cañón que forma el ábside; dando una curiosa sensación de "muestrario de estilos"
La cabecera del templo se completó en época posterior. Se conforma a base de un engrosamiento de los muros cubierto por bóveda de medio cañón en sillarejo; perfectamente realizada. Es destacable la alternancia en en frontal del "arco triunfal" de lajas de sillarejo cortas y largas alternativamente, aportándole un aspecto radiado, y conjuntándolo más con el resto de la estructura. En su unión con el muro de cierre, no están imbricados; sino que el medio cañón está apuesto al mismo como corresponde al ser estructuras realizadas en momentos diferentes (Imágenes 3 a 5).
Centra el frontal absidal, la ventana de medio punto dovelado, con diafragma pétreo formado por tres piezas. (Imagen 6). En el muro sur hay tres ventanales con dintel pétreo recto, y zona inferior escalonada, de marcado arcaicismo (Imágenes 8 y 11).
En el muro de la epístola, en el espesor del ábside, un sencillo relicario formado por cinco lajas. Otro, mucho más elaborado, correspondiente a la estructura del templo original, se halla en el espesor del muro norte del templo, ya en la zona de la nave (Imágenes 10). Se trata de un tosco arco de medio punto muy peraltado, que arranca a los lados de una gruesa losa. Varias de las dovelas del arco, tienen forma de marcada cuña, cuando no de "quesito" perfecto. Transmite asimismo gran arcaicismo en sus hechuras.
Son varios los templos de cabecera plana recogidos en la obra: Belsué y Santa María de Belsué, Espierre: Santa María y San Juan, San Bartolomé de Gavín, Can de Used, San Bartolomé de Bergua y el propio de San Julián de Asprilla.
En algunos de ellos, la persistencia de su puerta mozárabe, afortunadamente libre de derrumbes o modificaciones, lo atestigua. En otros, por similitud de hechura, es lícito sospechar de su antigüedad. Tal ocurre con los templos de Belsué; e incluso con el no muy distante de Can de Used; en donde el medio cañón fue sustituido por un ábside interior al uso; probablemente por caída del primitivo; pero conservando sus arranques.
Fueron templos hechos un poco a la medida de los hombres que los erigieron. Hicieron lo que sabían hacer y los construyeron al modo de sus casas. En algunos lugares, como en el valle del Gállego, quizá por la presencia de Sirios, según apunta Durán Gudiol, aparecen elementos ornamentales de marcado sabor islámico como los arcos de herradura
Más adelante llegarían maestros lombardos y copiarían la esencia de su estilo; pero con el mismo hacer arcaico en sus estructuras (VG.: San Juan de Pano).
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