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- IPAS-(Cont.)- |
El 7 de Octubre de 2003 volví a Ipas para visitar su interior. La anterior vez que fui, me dijeron no tener las llaves y que quién las tenía estaba en Jaca.
Esta vez hubo más suerte, y tras enseñar el permiso del obispado, la misma persona a instancias de un tercero, me las prestó y pude tomar las imágenes que muestro.
Ya conozco la respuesta cuando muestro mi intención de visitar un templo: "No tenemos llaves". Cuando les digo que en todos los pueblos hay álguien de la confianza del mosen que las tiene, y que yo tengo permiso del obispado, lo normal es que cambien el tono y confiesen: "Ah, bueno, si trae permiso, ya es otra cosa... ¿Me lo puede enseñar?...". En este pueblo, la primera vez, ni por esas. Pero la tenacidad a veces da sus frutos.
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Del templo original, resta su cabecera. El muro sur fue demolido como en tantos otros para voltear un gran arco en su lugar y adosar una nave al sur (Imagen 1). El ábside es cilíndrico, centrado por ventanal cubierto por medio punto monolítico y derramado al interior. Por delante amplio presbiterio. Cubre el primero con cuarto de esfera y el segundo con medio cañón, mediando imposta biselada en ambos (Imagen 3).
La nave es larga y estrecha, encalada y con techo de cielo raso; dando una extraña sensación por el deficiente acople con la cabecera original (Imagen 2). En la nave añadida, a los pies, y sobre una losa funeraria reutilizada, se halla la pila bautismal. Tiene un curioso perfil y su fondo está ranurado para permitir el desagüe posterior (Imágenes 4 y 5).
Por medio de un vano a los pies del muro norte, se accede al interior de la torre. Hay un gran espacio cerrado por bóveda de medio cañón paralela a la nave del templo (Imagen 7). Una escalera de piedra adosada a su lienzo este permitía el acceso a su planta primera (Imagen 6), que sería de madera. Está señalada por retranqueo del lienzo norte y grandes ménsulas esquineras en el sur.
Desde el interior de la torre, la estructura de la puerta es compleja (Imagen 8) con dos dinteles escalonados -fracturados ambos- y un tímpano casi oculto que apea en dos grandes modillones toscamente trabajados. El vano se sitúa en altura con respecto al suelo del templo. Al exterior, la torre tiene una hechura de aspecto arcaico (Imagen 9) con pequeños orificios de ventilación altos y una aspillera. Dada la situación de la misma y la magnífica visión directa de Jaca (Imágenes 10 y 11), pienso que esta torre fue en origen mucho más que una simple torre de iglesia. La amplitud interior y su estructura la hacen aparecer como verdadera fortaleza independiente del templo adosado.
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