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-GRUSTÁN-S. MIGUEL DE LOS TEMPLARIOS (Cont.)- |
Al interior, el cilindro absidal ha desaparecido en su porción central, con el ventanal que allí debió de existir. Tras él, amplio presbiterio que en el lado sur luce ventanal de doble derrama. A continuación la nave propiamente dicha, poco mayor que el presbiterio (Imágenes 1 a 4).
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La puerta de acceso al templo se halla en el muro sur. Es de medio punto dovelada y llama de inmediato la atención por su gran altura cuando la contemplamos desde el interior del templo, pues al exterior el nivel del terreno la oculta en su gran parte (Imagen 5). También destaca el espesor del muro, que le confiere aspecto de zaguán. Preparado para soportar empuje de bóveda pétrea como debió de existir.
Recorre la nave y presbiterio una imposta biselada y no hay decoración ni indicios de pilastras. En el muro de poniente, al interior, mechinales que delatan que allí hubo coro alto de madera (Imagen 7).
A escasos cinco metros de la puerta de entrada, en una faja de terreno llano, restos de un sarcófago antropomorfo y su tapa. Junto al muro norte de la nave, también hay restos de otro, y a buen seguro que una campaña de consolidación y excavaciones haría aflorar más indicios (Imágenes 8 y 9).