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- SALAS BAJAS- ERMITA DEL LLANO (Cont.) - |
En el ángulo sureste del recinto, hay una edificación de planta rectangular y tejado a dos aguas, en la que destaca un gran arco ojival en su muro de cierre a poniente, así como una puerta de medio punto dovelada "injertada" y del mismo aspecto que las otras dos descritas; pero sin decoración en su guardapolvo.
En su interior, empleado como almacén de trastos inservibles, nos sorprende la existencia de cuatro arcosolios pareados, dos por muro, al estilo de Foces, y al igual que allí, con restos de decoración pictórica, si bien mucho más modesta.
En el muro de poniente hay un gran arco apuntado que arranca prácticamente del nivel del suelo (Imágenes 2 y 9). Centra la estancia un pilar de ladrillo, moderno, que sustenta la viga maestra de su techumbre.
Como ocurre en todos los templos donde hay pinturas, se han conservado mejor las del muro sur, a causa de la menor humedad del mismo. Las imágenes 4 a 8 muestran las pinturas de ese lado. En el intradós de los cuatro arcos, se repite el mismo motivo: cuatro medallones por arcosolio con el escudo de armas que probablemente sea el de la familia que los sufragó. Es un castillo con tres torres, más alta la central, con aparentes puertas y vanos pintados en rojo (Imagen 8).
En el frontal del arcosolio suroeste (Imagen 5) se advierten restos de una escena pictórica, destacando solo una cabeza femenina orlada de nimbo, de buena traza.
En el lado norte, las pinturas están casi imperceptibles; pero se reconocen los medallones con el mismo escudo, al menos en el arcosolio del ángulo noreste; pues el contiguo a la puerta, se reutilizó como chimenea (Imágenes 12 y 13). En lo más alto de su intradós, se talló un espacio a modo de chimenea, y el propio arcosolio adquirió la categoría de improvisado hogar. El abundante hollín que reviste los sillares, lo atestigua. De las pinturas, naturalmente, ni rastro.
Hay abundantes marcas de cantero en las dovelas de los arcosolios. Se repite la estrella de David en varias ocasiones (Imagen 11).