La torre tiene unas dimensiones interiores de 10 x 5 m; siendo su planta un rectángulo
muy alargado.
Su volumen se organizó en cinco plantas, con habitáculos muy estrechos
y eminentemente defensivos, lo que refuerza la idea de torre albarrana; y no del homenaje, o de residencia del
señor del castillo.
Se conservan bien sus saeteras, aspilleradas al exterior y de amplio derrame
al interior, para permitir amplio ángulo de cobertura al arquero.
La puerta de acceso se abre a nivel de la tercera planta en su lienzo norte (Imagen 10). Su morfología, como el resto
de las del castillo antiguo, es lombarda, a base de arco de medio punto, con dobladura exterior del mismo. Al interior,
dintel monolítico que sustenta arco de descarga peraltado.(Imagen
11)
6
7
8
9
10
11
En su porción más superior, una serie de pequeños vanos
(Imagen 9) que conservan sus
mechinales, daban paso a un cadalso corrido circundante de la misma; siendo inadecuada la invención de almenas.
Sobre el cadalso, la torre se debió de cerrar con un tejado a cuatro aguas,
similar al reconstruido en Abizanda.
Opino que una restauración adecuada debería de restituir estos
elementos de madera, al estilo de lo que se ha hecho en Abizanda; lo que daría una idea más exacta
de cuál fue su silueta original.