El lado suroeste del recinto del castillo, está ocupado por lo que subsiste de lo que fuera una gran sala de la época de Sancho Ramírez. Probablemente esta gran sala fuese el refectorio de la comunidad monástica.(Imagen 2) Las dimensiones de este pabellón son de 32 x 10 m, y se organizó en dos naves paralelas y a dos niveles de altura.
Desaparecido el superior, queda el nivel inferior, excavado en la roca (Imagen 3, 4 y 8). Esta gran sala debió de ser magnífica, y no es extraño que La Figuera la denominase "Pabellón Real".
De la gran estancia que debió de ser, se conserva en el ángulo suroeste, como vestigio de su magnificencia, un precioso y gran ventanal de arco de medio punto (Imagen 5), con decorado de ajedrezado jaqués y capiteles de palmetas que han perdido sus fustes.(Imágenes 6 y 7)
Su vista hacia la Sotonera es impresionante.
Sin tener en cuenta los vestigios arqueológicos descritos, el pueblo lo bautizó con el nombre de "Mirador de la Reina"
Dicho mirador, está construido recreciendo directamente la muralla del castillo primitivo, que como se aprecia, se adapta con perfección a la irregularidad de los peñascos en que asienta.(Imagen 1)