Descendiendo por unas estrechas escalerillas
de piedra, desde la terraza triangular sobre las llamadas mazmorras, vemos la base de la torre del homenaje (Imágenes 8 y 11), y cómo, efectivamente, estas construcciones
descargan en la misma a base de medios arcos y bóvedas de medio punto (Imagen 9).
En las imágenes 10 y 11, se muestra la entrada a las salas denominadas calabozos; vista desde los
dos extremos del pasadizo. El muro vertical, corresponde a la base de la torre del homenaje.
Las imágenes 12 y 13 muestran el interior del calabozo; formado por una estancia alargada, paralela
al pabellón norte; cuyo muro de la izquierda, es el del castillo primitivo.
En la imagen 14; tomada desde el fondo del calabozo hacia su entrada, y a la izquierda de la misma, una
cadena recuerda el lugar donde hipotéticamente se encadenaba a los reclusos, bajo un arco ciego de descarga
del muro.
Queda bonito en la imagen romántica
que tenemos de un castillo con fantasma, mazmorras y reinas asomadas a los miradores.
Es más prosaico, pero verosimil,
que fuese una bodega/almacén de la comunidad religiosa.
Si nos fijamos en el lado izquierdo de la imagen
12, apreciaremos que en su base los sillarejos nos indican que se trata
de la base del muro exterior del castillo primitivo de Sancho III el Mayor. Al igual que se hizo en la edificación
de la iglesia de San Pedro que se adosó a la muralla apareciendo ésta como cierre del templo, podemos
hallar que los pabellones norte de adosaron al lado noreste del muro de cierre, todavía almenado en altura.
Esa bóveda adosada a la muralla antigua constituyó el espacio conocido como calabozo y encima la
terraza triangular a poniente de la torre del homenaje (imagen 15).