|
|
|
|
LA GUÍA DIGITAL DEL ARTE ROMÁNICO Webmaster: A. García Omedes - Huesca (España) |
|
|
| Presentación | Novedades | Mapa del Sitio | Mapas Activos | Opinión | Castillos XI-XIII | Rutas Románicas | Monográficos | Otras Regiones Enlaces | Bibliografía | Diccionario | Distinciones | Premio Romanico Aragonés | Fondos de Escritorio | Fotos Diversas | Libro de Visitas | Inicio | |
|
|
-DAROCA: STª Mª DE LOS CORPORALES- |
UTM 30T 633286 4552948 780 m |
(ZARAGOZA) |
En 1141, Ramón Berenguer IV príncipe consorte de Aragón, declaró colegiata a la iglesia de Santa María. Del primitivo templo románico, que fue de tres naves acabadas en otros tantos ábsides, solo resta visible al exterior el ábside central, y aun éste, parcialmente oculto al sur en su tramo recto correspondiente al coro por una capilla adosada; que al igual que en San Salvador de Zaragoza, destruyó el ábside sur. En la actualidad, se ha modificado la orientación litúrgica de la nave principal, que es norte-sur (Imagen 9).
1
El ábside central del templo está hecho en buena piedra sillar. El tramo recto del coro, apenas es visible en su lado norte (Imagen 3). En su lateral sur está oculto por capilla añadida. Se divide en tres lienzos por medio de dos finas columnas adosadas. En la del lado sur, se puede apreciar la basa ática sobre la que apea a ras del pavimento; mientras que en el otro lado, por el desnivel del mismo, no ha quedado visible. Rematan en capitel decorado con motivos a modo de toscas palmetas alargadas. Sobre ello, ábaco decorado con ajedrezado que sirve de apeo a uno de los arquillos de decoración superior.
Cada uno de los lienzos se centra por ventanal con una arquivolta apeada en columnitas con sus capiteles historiados. Continua la línea de ábacos una imposta de ajedrezado jaqués que segmenta el ábside en dos mitades. Los capiteles muestran aves enfrentadas, caballeros en liza, demonios torturando a una persona, y fieras, probablemente leones. El chaflán de la arquivolta del ventanal central se decora con rosetones inscritos en círculos de bella traza (Imagen 5).
En la parte alta del ábside, la decoración de este templo, al igual que la del resto de los de Daroca, muestran una peculiaridad con respecto al resto del románico aragonés. Hay una doble hilera de ménsulas. Sobre la inferior y a través de ábacos ajedrezados, apean una serie de arquillos ciegos decorados en su chaflán con pequeñas cruces inscritas en círculo (seis en cada lienzo lateral y siete en el central). Por encima de la clave de cada arquillo, una nueva ménsula, sustenta la cornisa que luce decoración de ajedrezado jaqués (Imagen 4).
En conjunto dan un aspecto visual que evoca a las ventanas de la falsa de los edificios aragoneses..
En el muro sur se abre una portada renacentista, llamada "la puerta nueva" que ostenta en su parte alta una escena alusiva al Milagro de los Corporalesen la que el capellán Mateo Martíinez muestra el paño milagroso a la tropa que arrodillada contempla el prodigio (Imagen 6).
La portada original del templo, se abre en su fachada sur. es la "Puerta del Perdón", y dado el tiempo transcurrido entre la fábrica de la cabecera y le creación de ésta, se edificó ya siguiendo los cánones del primer gótico aragonés (Imagen 7). Su tímpano muestra una escena del juicio final con Cristo en majestad entre alegorías del sol y la luna y pequeños ataúdes a sus pies abriéndose para permitir salir a los difuntos a la llamada de las cortes de ángeles que los convocan. Conserva policromía.
Al interior del templo, justo frente a la puerta del perdón -como no podía ser de otro modo- el espacio absidal correspondiente al ábside central del templo original recrecido y transformado en capilla lateral del nuevo templo en la que se guardan los Corporales (Imagen 10).
Por una pequeña puerta lateral a la derecha, se accede a la parte posterior de la hornacina que conserva el mencionado relicario, y a partir de allí un par de tramos de escalera metálica, totalmente vertical y justita para permitir el paso de una persona, nos conduce hasta el nivel de la imposta interior de los ventanales descritos, pudiendo contemplar las pinturas del XV y varios de los capiteles bajo la capa de escayola en que se plasmó (Imagen 11).