Por su interés intrínseco a la par que por las manifestaciones
de disponibilidad a efectos de colaboración con la Revista de la Asociación y con el Castillo, transcribo
la carta remitida por el Director General de Turismo.
Me alegra sobremanera que por fin haya tenido la oportunidad de comprobar
sobre el terreno la belleza del Castillo y de su privilegiado entorno.
Por experiencia propia se que el Castillo "engancha". Y cuando se
visita por primera vez, se recuerda ya para siempre ese mágico momento.
En adelante Loarre será para nuestro Director General de Turismo algo
más que un monumento emblemático. Tras contemplar su magnificencia, ya nada será igual. Seguro
que él será -así lo deseo- "uno de los nuestros".
¡Bienvenido!