Las reformas llevadas a cabo en la terraza norte, a poniente de los restos de la torre norte, están
suscitando multitud de comentarios negativos.
También desde la Junta Directiva somos de la opinión que el pavimento de gruesas planchas
de marmol veteado; cos aspecto de terrazo así como los "complementos" a base de lajas de pizarra
rematados también por mármol, estarían en consonancia con la terracita soleada de un chalet
de urbanización moderna; pero aquí, en el Castillo, "cantan".
De acuerdo en que hay que diferenciar materiales originales de los añadidos en las obras de restauración;
para no falsear el monumento; pero respetando el estilo general. Es normal que en muchos monumentos restaurados
(bien restaurados) se identifican los elementos añadidos mediante el añadido de una letra "R" a fin de que se sepa que es restaurado y no original.
Se ha tratado deshacer el entuerto "envejeciendo" el marmol raspandolo, abujardandolo, quemándolo...
pero se quebrará y el resultado no será el apetecido.
Nos tememos -y lo deseamos- que se retirará la "terracita" adecuando el espacio al estilo
general del Castillo.
En Semana Santa de 2003, al comienzo de la misma, se retiraron los andamios que ocultaban el bello ábside
de San Pedro, que de nuevo se puede contemplar entero.
Bien está hacerlo ahora, para que los muchos turistas que nos visitan no se lleven una mala imágen;
pero... ¿Qué pasará si se decide levantar el marmol de la terracita norte?. ¿Habrá
que reponerlo, o se acarrearán los materiales como en tiempos de la edificación del castillo?...
Continuará.