El Castillo de Marcuello, constituye un referente visual en toda la comarca. A pesar de su lamentable
estado de ruina, saber que desde allí arriba nos sigue vigilando, terco a rendirse al escombro, es una alegría
y a la vez una honda procupación por su incierto futuro.
No hace mucho, apenas un par de semanas, dió con sus sillares en el suelo gran parte del cincovillés
castillo de Santía; entre Erla y Ejéa. Estaba a pie de carretera. Lo hemos visto caer. Nadie alzó
su voz por él.
En nuestra tierra existen precedentes de consolidación de restos de fortificaciones de porte similar
a la de Marcuello. Me refiero al castillo de Perarrúa.
¡Que envidia!. No se cómo las gentes de esa comarca lo consiguieron. Quizá sean más.
Quizá estén más sensibilizados con lo suyo. Quizá los políticos lo tomaron como
rehen para conseguir más votos a cambio de su consolidación.
Vosotros los responsables: mirad su bella y terca estampa, su preocupante base y no nos lo dejeis caer.
Tomadlo si quereis de rehen a la vista de los próximos comicios; pero no nos lo dejeis caer. Es una parte
de nuestra historia, de nuestro paisaje, de nuestro entorno...