Nacido en Caspe, en 1928, Alberto Portera realizó los estudios de Bachillerato en Zaragoza, en el colegio
de Santo Tomás de Aquino, y cursó los estudios de Medicina en la Facultad zaragozana, donde se graduó
en 1950. Amplió estudios, durante dos años, en París, y posteriormente se trasladó
a Estados Unidos. En Washington permaneció ocho años, especializándose en neurología.
Alberto Portera Sánchez fue, desde 1973, jefe del Servicio de Neurología del Hospital Universitario
Doce de Octubre de Madrid. Además, tiene en su haber una importante experiencia docente en la Universidad
Complutense, en la que figura como catedrático de Neurología. Se especializó en Pediatría
en la parisina Universidad de La Sorbona y pasó por el internado rotatorio en el James Walker Memorial Hospital
(Estados Unidos). Después se especializó en Neurología en Georgetown (Washington). Es miembro
de numerosas y prestigiosas asociaciones de Neurología de todo el mundo y pertenece al Comité de
Expertos de Neurociencias de Ginebra, al Comité de Estudios de Demencias de la UE y es miembro de honor
de la Asociación Americana de Neurología.
Impulsor de los estudios de neurología en España, donde ha creado escuela, una de sus más
destacadas actuaciones está en la formación de neurólogos, ochenta de los cuales cumplen funciones
en centros de toda España. Sus trabajos fundamentales se centran en el campo de las demencias, las enfermedades
vasculares cerebrales y la labor asistencial, junto a su docencia universitaria.
Tras su jubilación, sigue desempeñando una importe actividad como Catedrático Emérito
de la Complutense y dirigiendo los cursos de verano de El Escorial
En 1999 se le concedió la Medalla de Oro de la Ciudad de Zaragoza; máxima distinción que
otorga este ayuntamiento..
Posee una casa en Lárrede, a la que acude siempre que puede. En dicha localidad altoaragonesa se casó
ya hace más de 30 años.
En 1999, organizó un grupo de trabajo, sobre "Enfermedades neurodegenerativas humanas: una visión
hacia el siglo XXI", abordando el actual problema de la enfermedad de Alzheimer.
Dicho grupo se reunió, siguiendo la lógica de su amor por el arte, en el incomparable marco de
la iglesia de San Pedro de Lárrede.