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DISCURSO DE
AGRADECIMIENTO TRAS SER HOMENAJEADO COMO
SOCIO DE HONOR
"Señora Presidenta de la Asociación de
Amigos del Castillo de Loarre, Señora
Alcaldesa de Loarre, Señoras y Señores
Miembros de la Junta Directiva de la
Asociación, Señoras y Señores:
Un autor árabe llamado Tortochi
escribió en 1122 un Manual para uso de
Príncipes. Habla en él de la batalla de
Alcoraz, ganada pocos años antes por las
tropas cristianas que, al mando del Rey de
Aragón, salieron de este Castillo de Loarre.
Y dice:
“Cuando Mostain II fue a combatir al
tirano cristiano Ibn Rademiro, cerca de
Huesca, uno y otro ejército eran casi
iguales en número: cada uno contaba cerca de
20.000 hombres. Un soldado que presenció la
acción me ha contado lo que sigue:
En el momento de ir a empeñarse el
combate, el tirano Ibn Rademiro dijo,
dirigiéndose a uno de sus guerreros a quien
consideraba mucho por su sagacidad y su
pericia militar:
“Quisiera que me dijeres cuantos
valientes hay en el ejército musulmán,
quiero decir, de esos guerreros que
conocemos tan bien como ellos nos conocen a
nosotros; infórmate y vuelve a decirme los
nombres de los que están y de los que no
están”.
Marchó aquel y a su vuelta le nombró
siete guerreros.
“Bueno, dijo entonces Ibn Rademiro,
contemos ahora los nuestros”.
Se contaron ocho nada más. Alegre y
sonriente exclamó el tirano:
“¡qué hermoso día se prepara!”
Hoy se fragua en el Castillo de Loarre
otra batalla memorable: conseguir el
reconocimiento de que este impresionante
monumento es Patrimonio de la Humanidad.
Digo conseguir el reconocimiento, porque
serlo ¡ya lo es!, aunque la UNESCO aún no lo
haya declarado así.
Hace meses, la Presidenta Anabel
Lasheras me envió a contar los enemigos. Hay
unos cuantos: la ignorancia, la burocracia,
el “existen otras prioridades”, el “vuelva
usted mañana” y otros del mismo estilo.
Constato con mis propios ojos que
nuestras fuerzas superan a las del
contrario. Los Amigos del Castillo de Loarre
son más numerosos y tan buenos combatientes
como los mejores del campo adverso. Y además
estas formidables mesnadas tienen una
Presidenta fetén. Y son nuestros aliados el
Gobierno de Aragón, cuya ayuda me reiteró la
semana pasada el Director General de
Patrimonio Cultural, el Ministerio de
Cultura y la Embajada de España en la
UNESCO.
Con estas pavorosas huestes debemos
ganar la batalla. ¡Y la ganaremos!
*
Nada podía honrarme más que ser
declarado Socio de Honor de este Castillo,
porque me siento así uno más de sus
guerreros. Sobre todo, concediéndoseme tal
distinción al mismo tiempo que a este héroe
de epopeya que es Manuel Pizarro. Teniéndolo
con nosotros, no hay enemigo que se nos
resista. Cuando Magdalena -mi primera nieta,
de ocho meses- tenga uso de razón, le diré
orgulloso, para que lo transmita a sus
descendientes, que su abuelo fue hecho socio
del Castillo de Loarre, y que lo fue al
mismo tiempo que Manuel Pizarro, el
protagonista de una gesta memorable, cantada
por esos juglares contemporáneos que son los
periodistas."
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