-SOCIO DE HONOR-

D. JUAN ANTONIO CREMADES SANZ-PASTOR



Nacido en Zaragoza el 1.1.1940. Casado con Mercedes Gómez-Pablos, pintora.

Bachillerato en el Colegio de El Salvador de Zaragoza. Licenciado en Derecho por las Universidades de París (junio 1960) y Zaragoza (octubre 1960). Doctor en Derecho por la Universidad de París.

Abogado del Real e Ilustre Colegio de Abogados de Zaragoza desde 1961. Está también colegiado en Madrid y París donde tiene despachos abiertos.

Presidente de Honor de la Cámara Oficial de Comercio de España en Francia, cuya Presidencia asumió de 1977 a 1980.

Presidente de Honor de la Unión Internacional de Abogados, asociación mundial de la Abogacía, cuya Presidencia asumió en 1990 y 1991.

Miembro de la Junta de Gobierno del Colegio de Abogados de París de 1992 a 1995, siendo la primera persona no francesa elegida a dichas funciones.

Desde 1999, Concejal de Cultura del Ayuntamiento de Isábena (Huesca).

Académico de número de la Real Academia de Nobles y Bellas Artes de San Luis, de Zaragoza.

Presidente de la Sección de Aragón de la Orden de Caballería del Santo Sepulcro de Jerusalén.

Hijo Predilecto de la Inmortal Ciudad de Zaragoza. Colegiado de Honor del Real e Ilustre Colegio de Abogados de Zaragoza, de la Barra Mexicana y del Colegio de Abogados de Santo Domingo. Comendador de las Órdenes de Isabel la Católica y del Mérito Civil. Cruz de San Raimundo de Peñafort. Caballero de la Legión de Honor.

 

-------------------------------------------------------------------------------------------------------------

DISCURSO DE AGRADECIMIENTO TRAS SER HOMENAJEADO COMO SOCIO DE HONOR

"Señora Presidenta de la Asociación de Amigos del Castillo de Loarre, Señora Alcaldesa de Loarre, Señoras y Señores Miembros de la Junta Directiva de la Asociación, Señoras y Señores:

 

Un autor árabe llamado Tortochi escribió en 1122 un Manual para uso de Príncipes. Habla en él de la batalla de Alcoraz, ganada pocos años antes por las tropas cristianas que, al mando del Rey de Aragón, salieron de este Castillo de Loarre. Y dice:

“Cuando Mostain II fue a combatir al tirano cristiano Ibn Rademiro, cerca de Huesca, uno y otro ejército eran casi iguales en número: cada uno contaba cerca de 20.000 hombres. Un soldado que presenció la acción me ha contado lo que sigue:

En el momento de ir a empeñarse el combate, el tirano Ibn Rademiro dijo, dirigiéndose a uno de sus guerreros a quien consideraba mucho por su sagacidad y su pericia militar:

“Quisiera que me dijeres cuantos valientes hay en el ejército musulmán, quiero decir, de esos guerreros que conocemos tan bien como ellos nos conocen a nosotros; infórmate y vuelve a decirme los nombres de los que están y de los que no están”.

Marchó aquel y a su vuelta le nombró siete guerreros.

“Bueno, dijo entonces Ibn Rademiro, contemos ahora los nuestros”.

Se contaron ocho nada más. Alegre y sonriente exclamó el tirano:

“¡qué hermoso día se prepara!”

 

Hoy se fragua en el Castillo de Loarre otra batalla memorable: conseguir el reconocimiento de que este impresionante monumento es Patrimonio de la Humanidad. Digo conseguir el reconocimiento, porque serlo ¡ya lo es!, aunque la UNESCO aún no lo haya declarado así.

Hace meses, la Presidenta Anabel Lasheras me envió a contar los enemigos. Hay unos cuantos: la ignorancia, la burocracia, el “existen otras prioridades”, el “vuelva usted mañana” y otros del mismo estilo.

Constato con mis propios ojos que nuestras fuerzas superan a las del contrario. Los Amigos del Castillo de Loarre son más numerosos y tan buenos combatientes como los mejores del campo adverso. Y además estas formidables mesnadas tienen una Presidenta fetén. Y son nuestros aliados el Gobierno de Aragón, cuya ayuda me reiteró la semana pasada el Director General de Patrimonio Cultural, el Ministerio de Cultura y la Embajada de España en la UNESCO.

Con estas pavorosas huestes debemos ganar la batalla. ¡Y la ganaremos!

*

Nada podía honrarme más que ser declarado Socio de Honor de este Castillo, porque me siento así uno más de sus guerreros. Sobre todo, concediéndoseme tal distinción al mismo tiempo que a este héroe de epopeya que es Manuel Pizarro. Teniéndolo con nosotros, no hay enemigo que se nos resista. Cuando Magdalena -mi primera nieta, de ocho meses- tenga uso de razón, le diré orgulloso, para que lo transmita a sus descendientes, que su abuelo fue hecho socio del Castillo de Loarre, y que lo fue al mismo tiempo que Manuel Pizarro, el protagonista de una gesta memorable, cantada por esos juglares contemporáneos que son los periodistas."

 


| Portada | Presentación | Actividades | Artículos | Visitas | En Imágenes | Altas | Libro de Sugerencias |

|Enlaces | Niños |

| NOVEDADES | LIBRO DE VISITAS | PELÍCULA DE RIDLEY SCOTT |

SOCIOS DE HONOR

Páginas consultadas:

Ver mis estadísticas