"Sabía
que me iba a emocionar", reconoció García
Antón al recibir de
manos de la presidenta de la asociación, Anabel
Lasheras, la maqueta
realizada en plata del castillo con la que le obsequiaron
durante un
acto en el que también se quisieron explicar
las razones de la
elección de "este navarro que, como el rey
que mandó construir este
castillo, acaba siendo no de donde nace, sino de donde
pace", explicó
Lasheras. "Yo creo que desde que llegó a
Huesca se sintió como en
casa, y por ello siempre ha defendido esta tierra, cree
en ella y en
sus increíbles posibilidades", entre ellas,
y con especial "pasión y
compromiso" el Castillo de Loarre, subrayó
Lasheras, quien destacó
entre las cualidades de García Antón "su
cabeza privilegiada", "su
buen humor", "su don de gentes" o su
"gran curiosidad e inagotable
interés por conocer las cosas". Lasheras
continuó este relato
destacando "la humildad" que acompaña
cada acción del homenajeado, y
agradeciendo el "apoyo que siempre ha brindado
a la asociación".
Javier García Antón se mostró muy
agradecido por estas palabras de
cariño y por el reconocimiento que la junta directiva
de la asociación
le ha brindado con su nombramiento como socio de honor
de una entidad
que centra sus esfuerzos en conservar y promocionar
"una fortaleza que
a todos nos resulta imponente".
"Según vamos subiendo por la ladera nos
vamos dando cuenta de que lo
importante está por llegar", algo que el
visitante descubre cuando se
adentra en una fortaleza cuyas "paredes albergan
la historia e
intrahistoria de nuestros moradores y viajeros"
y que se ha convertido
en "la seña de identidad más preclara
de Aragón".
El director adjunto de DIARIO DEL ALTOARAGÓN
recordó también algunos
de los momentos vividos en esta fortaleza y que guarda
en la memoria
con especial cariño como fueron "la primera
visita", "el conocerlo,
disfrutarlo y vivirlo", la coincidencia con Charlton
Heston entre los
muros del castillo, la presentación de "La
voz de piedra", obra de
otro socio de honor de la asociación, Carlos
Garulo, o su primera
colaboración con la revista que edita la entidad.
El último gran
momento lo vivía ayer, según confesó
ante las decenas de personas que
se congregaron en la capilla para asistir al acto, con
este
nombramiento, que aceptó como un "honor"
que se comprometió a "renovar
continuamente", manteniendo un firme "compromiso"
con este monumento
"patrimonio innegable de la humanidad", una
declaración para la que
"sólo falta un "sellico", a por
el que tenemos que ir".
Posteriormente, en la comida de Hermandad celebrada
en la Hospedería
de Loarre, García Antón sumó a
esta reivindicación la de dotar al
castillo de la iluminación necesaria y convertirlo
en "un referente en
la promoción turística de Aragón
de primer orden".
García Antón también dedicó
unas palabras de cariño a su mujer y a sus
hijos, que le acompañaron durante la jornada,
y a los miembros de la
asociación.