El monasterio de Piedra es sin duda uno de los destinos
turísticos de Aragón. Ello se debe a que aúna valores
históricos, artísticos, paisajísticos y geológicos
de primer orden.El cuidado equilibrio logrado entre todos ellos lo hacen
un lugar sin duda atractivo para pasar un agradable día intramuros
disfrutando de su encanto.
El lugar se sitúa a orillas del río Piedra,
río que nace en la vecina provincia de Guadalajara en la zona de
Molina de Aragón. Es su curso, excava cañones y sistemas
kársticos en la sierra. A su vera se hallan lugares como Cimballa
y Llumes
en los que hay importantes vestigios románicos previos en el tiempo
a la tardía hechura de este monasterio cisterciense. Dista
unos cien kilómetros de Zaragoza, en dirección a Madrid.
Desde Calatayud, se ubica a 23 kilómetros en dirección sudoeste.
La belleza natural de la zona con abundancia de saltos
de agua y praderas resguardadas por altas paredes kársticos debió
de ser determinante para que una comunidad de doce monjes con su abad
al frente, procedentes del monasterio de Poblet se asentasen en esta zona
tras haber reconquistado Alfonso II de Aragón el castillo de Piedravieja
a los musulmanes en 1194. Este rey, primero de la Corona de Aragón,
cedió el territorio al cister para favorecer la repoblación
de la zona reconquistada.